SIN VÉRTIGO
No puedo volar más alto que yo mismo
No puedo mirar sin vértigo al abismo.
Ya nadie podrá arrancarme tu media parte
No puedo sin ti, no sé como olvidarte.
Pero si tú si estás aquí
Y si te quedas junto a mí
Te llevaré volando y subiremos
Alto hasta las nubes
Pero si tú si estás aquí
Y si te quedas junto a mí
Te llevaré volando y subiremos alto.
No quiero que me abandones en el camino,
No bebas en otro vaso que no sea el mío.
Ya llega con tu sonrisa la Primavera
Y espero por las esquinas que tú me quieras.
ESTRIBILLO
Y desde que te conocí
yo he vuelto a ser un niño feliz
y desde que llegaste a mí
yo vuelvo a disfrutar viendo los pájaros volar.
Y no me importa que diga la gente
Que somos iguales o diferentes,
Y ya no sé donde mirar
Si no miro donde estás
No puedo volar…
DUERME CONMIGO
quieto parao, no te arrimes, ya son demasiados abriles
para tu amanecer desbocao, mejor que me olvides,
yo me quedo aquí a tender mi pena al sol
en la cuerda de tender desolación,
luego empezaré a coser tequieros en un papel
y a barrer el querer con los pelos de un pincel..
y en cuanto acabó de zurcir las heridas de
las noches mal dormidas llegué yo
y le llené de flores el jergón para los dos,
sin espinas, de colores, que se rieguen
cuando llore y cuando no, las sulfatamos
con nuestro sudor,
y me confesó, cuando quieras arrancamos que
en las líneas de la mano lo leyó,
que se acabó el que la quemara el sol,
pero se asustó, ¡como te retumba el pecho!,
tranqui, solo es mi maltrecho corazón,
que se encabrita cuando oye tu voz,
¿qué coño le pasara que ya no sale a volar ?
¿tal vez le mojó las plumas el relente de la luna?
le volvió loca el sonío de las gotas de rocío
cuando empieza a clarear y aún no se ha dormío
y me enamoró, aunque era un hada alada y
yo seguía siendo nada no importó,
eramos parte del mismo colchón
hasta que juró,”nos querremos mas que nadie
pa que no corra ni el aire entre tu y yo”,
sentí que me iba faltando el calor,
le hizo un trato al colchón, con su espuma se forró
el corazón, que anoche era de piedra y al alba era
de mimbre que se dobla antes que partirse…
amaneció, la vi irse sonriendo, con lo puesto,
por la puerta del balcón, el pelo al viento
diciendome adiós, porque decidió que ya
estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón,
de trovadores de contenedor.
AL CULO DE UNA LOMBRIZ
Las baldosas que hay en nuestro descansillo
saben lo que follamos,
empezamos enroscando algún tornillo
y se nos fue de las manos,
y a patadas con las piezas nadie pudo
deshacer este puzzle cabezón,
como un rabo de cereza
que las va aguantando de dos en dos.
Al culo de una lombriz nos metimos a dormir
mientras afuera todo se derrumbaba y allí
nos fuimos tachando un abril y otro abril,
al culo de una lombriz nos metimos a dormir,
cuando salimos ya no quedaba nada y aquí
seguimos tachando un abril y otro abril.
El huequillo del rellano huele a nicho
y sabe decir “te quiero”,
y aunque sólo quedan bicho
aún recuerda que se nos vio el plumero
asomar por encima de las antenas
y quemarse con las penas del sol,
y aguantar el duermevela
cuando hiela dentro del corazón.
Al culo de una lombriz nos metimos a dormir
mientras afuera todo se derrumbaba y allí
nos fuimos tachando un abril y otro abril,
al culo de una lombriz nos metimos a dormir,
cuando salimos ya no quedaba nada y aquí
seguimos tachando un abril y otro abril.
Las paredes del portal, mudas y ciegas,
donde ya nadie pinta.
ni nosotros, que ya no pintamos nada
ni corremos la tinta,
no hay quien clave con la punta de una llave
recordando un nombre para olvidar,
ni se besan como saben
los que saben que no saben besar.
Al culo de una lombriz nos metimos a dormir
mientras afuera todo se derrumbaba y allí
nos fuimos tachando un abril y otro abril,
al culo de una lombriz nos metimos a dormir,
cuando salimos ya no quedaba nada y aquí
seguimos tachando un abril y otro abril.
LOS MISMOS CLAVOS
Me dices que me parezco a los caracoels
me sobra techo, me muero en soles,
tras espesura del chaparrón
será que el camino bueno se ha vuelto malo
o que no quiero pegar ni un palo,
que solo quiero escuchar tu voz.
que siempre llego a la deshora que marca el corazón
y que, cuando estamos a solas, molesta el caparazón.
me dicen que tus braguitas revolotean
que lo hacen sólo pa que las vea
que llevan alas de desamor,
será que las ensuciamos tan malamente
que los colchones son mala gente,
que siempre quieren tener razón
que siempre llego a la deshora que marca el corazón
y que, cuando estamos a solas, molesta el caparazón.
mi casa está donde estás tú
los mismos ojos, la misma luz
mi casa está donde estás tú
los mismos clavos, la misma cruz
los mismos clavos, el mismo ataúd.
